Biometría aplicada en sistemas de seguridad
Ante las falsificaciones de tarjetas de crédito, los robos por manipulación informática de las cuentas bancarias y otro tipo de artimañas, las empresas japonesas utilizan cada vez más los sistemas de identificación biométricos con gran entusiasmo del público
Desde hace varias semanas, las televisiones japonesas difunden anuncios de uno de los bancos más importantes, el Bank of Tokyo Mitsubishi, que ensalzan la seguridad de los nuevos distribuidores de billetes.
El argumento es que estos están equipados con un sistema de identificación biométrico "muy seguro" que reconoce la red vascular de la mano.
El banco ha puesto en circulación nuevas tarjetas equipadas con un "chip" en el que está registrado bajo una forma codificada una imagen de las venas de la mano del propietario.
"El cliente acerca la mano a un lector ligado al distribuidor que lee, sin contacto, su red vascular.
El chip compara esos datos con los grabados previamente antes de autorizar o denegar la operación", explica un portavoz del banco.
Los datos biométricos no están almacenados en el banco sino en el chip, asegura.
Lejos de asustar a los clientes, esta solución, que consiste en iluminar la mano con diodos para captar la imagen de las venas en una foto, cuenta con gran apoyo popular.
Según una encuesta efectuada por el Bank of Tokyo Mitsubishi en ocho de sus agencias de Tokio entre 1.000 personas, el 90% apoyan este método de identificación.
A finales de marzo se instaló un sistema similar en un centro hospitalario universitario de Tokio para proteger el acceso a las salas donde están almacenados los datos de los pacientes.
"La red vascular de la mano es inherente a cada individuo e invariable con el paso del tiempo", se explica en Fujitsu, uno de los suministradores de este tipo de tecnología junto con Hitachi.
"Como las venas están en el interior del cuerpo, es imposible simular una identidad", agrega la empresa.
Una técnica similar -red vascular del índice- se utiliza ya en algunas empresas para preservar sus redes informáticas. Los bancos Mizuho Bank, Sumitomo Mitsui Financial Group y los Correos japoneses van a equipar con este sistema sus distribuidores.
"Como basta con colocar la mano o el dedo en un lector, sin contacto directo, el sistema es además muy higiénico lo que facilita su aceptación", señala el ingeniero.
Asimismo, el reconocimiento del iris del ojo, cuya imagen es capturada por una cámara puede ser analizada y comparada a una foto previamente grabada.
La compañía aérea Japan Airlines (JAL) utilizó este sistema de modo experimental el año pasado en los aeropuertos de Tokio y Seúl con un grupo de pasajeros voluntarios, en el marco de un programa bautizado "e-airport" (aeropuerto electrónico) realizado por el ministerio nipón de Transportes.
Los promotores inmobiliarios, que proponen la seguridad como argumento de venta, también proponen este tipo de soluciones de control de acceso que son consideradas como infalsificables.
